martes, 5 de enero de 2016

EDUCACIÓN Y CULTURA




Durante el Porfiriato más de diez millones de habitantes no sabían leer ni escribir, aunque como en todos los aspectos del Porfiriato este sector también tenía  claros y oscuros, como se ha podido notar el sur del país era el más afectado y las grandes metrópolis desarrollaron un gran índice de alfabetización.
En 1891 creó el Consejo Superior de Instrucción Pública y en 1905 fue elevado al rango de secretaría.
En 1910 Justo Sierra reunió las escuelas  de especialidades y las organizó en una Universidad Nacional.

LATIFUNDIDOS. BANCOS





Durante el Porfiriato se consolidaron los primeros bancos de emisión de billetes. El banco de Londres y México y el Nacional de México, fueron los más importantes del periodo, contaban con sucursales en las capitales con mayor importancia. En 1889  se aprobó la Ley de Instituciones de Crédito y en 1899 se creó el banco central Mexicano.

El primero y más importante sector social del Porfiriato era el que estaba formado por los latifundistas. Para los hacendados se promovieron diversas leyes que tendieron a eliminar el límite a la propiedad privada y la obligación de sus propietarios de cultivar toda la tierra poseída. En los primeros años del régimen, por ejemplo, las leyes de colonización establecían un límite de 2,500 hectáreas a la propiedad individual, con el compromiso de colonizarlas; en 1893, estas restricciones fueron eliminadas. A lo largo del tiempo las haciendas fueron favorecidas. Se ha calculado por ejemplo, que en Chihuahua una persona poseía 7, 000,000 millones de hectáreas; en Oaxaca. Otra persona poseía 2, 000,000 de hectáreas; en Baja California  cuatro personas poseían 11, 500,000 hectáreas, entre otros.